Por Arturo Taveras
TAMBORIL, REP. DOM.- Las calles de este municipio estaban tranquilas, con poca agitación política, literalmente parecían un cementerio, cuando el candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, pasó por esta localidad, donde fue recibido con frialdad, la mañana de este domingo.
Los transeúntes, con miradas perdidas en la distancia, se dieron cuenta de que alguien importante pasaba por Tamboril cuando las sirenas y la música que por tradición animan las caravanas políticas rompieron el silencio abrumador que arropó a Tamboril, pero la mayoría de la gente parece que desconocía de tan importante acontecimiento.
El paso de la caravana no rompió la tristeza profunda reflejada en el rostro de muchos ciudadanos que hacían caso omiso a la presencia del candidato presidencial, al que se le notaba compungido por el pobre recibimiento de un municipio donde días antes el presidente Leonel Fernández había inaugurado un complejo habitacional.
Guazumal y los residentes en la avenida, lugares asfaltados por el gobierno, debieron estar en las calles alabando al aspirante presidencial y no lo hicieron, porque al parecer la dirigencia local del PLD no hizo el trabajo de motivación o los comunitarios de esas zonas no se sienten comprometidos con el partido de gobierno por el bien recibido.
Solo en el cruce del Samán, por la Gallera, así como en el área del local del PLD en la calle real, hubo grupos de peledeístas que agitaban banderas al paso de la caravana, sin que esto constituyera un recibimiento masivo.
Canca la Piedra salvó un poco la situación de la dirigencia del PLD en Tamboril ante Danilo Medina y los miembros de la cúpula dirigencial de esa organización política que participaban en la marcha y contemplaban con ojo crítico la recepción del pueblo.
En ese distrito municipal, que dirige el peledeísta José Santana (Nenecito), hubo mayor algarabía de la gente y la presencia de peledeístas que salieron a las calles a recibir al candidato y a sus acompañantes fue mayor que en Tamboril.
En la entrada de ese distrito municipal hubo un bandereo de recibimiento y en la zona del local de la Junta Distrital, en la 42, se concentró un mayor numero de personas, al igual que en la salida de la comunidad, en el área del parque donde se concentran los choferes de la ruta Santiago-Tamboril y los motoconchistas.