Cuando el día decide marcharse, abriendo la puerta a la tarde, se despide con sus últimos trinos, y el aire se llena de breves y casi silentes vuelos..llegado ese preciso momento, la penumbra del ocaso tras el día
embruja la firme silueta de las cosas.
embruja la firme silueta de las cosas.
La misma montaña de perfil concreto y afilado,
es una sombra sutil en la tarde que declina.
es una sombra sutil en la tarde que declina.
Aquel árbol…
aquel crepúsculo… aquel seto, aquellas ramas…
parecen a lo lejos cuerpos enlazados
de personas que se aman.
aquel crepúsculo… aquel seto, aquellas ramas…
parecen a lo lejos cuerpos enlazados
de personas que se aman.
Como te amo yo a ti, por ejemplo.



