DECLARÓ QUE NO QUISIERA SE REPITIERAN LAS EXPERIENCIAS DE LAS ELECCIONES DEL 2010
Al pasar un día en contacto con dirigentes comunitarios de los barrios Gualey y La Ciénaga, del Distrito Nacional, el candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía, advirtió al presidente Leonel Fernández que “cuide sus pasos”, tras afirmar que tiene informes que dan cuenta de que el gobierno se propone “intimidar a dirigentes perredeístas, apresándolos antes de las elecciones del próximo 20 de mayo”.
“El general Candelier fue jefe de la Policía en tres gobiernos; Candelier sabe lo que está pasando, pienso yo eh; yo fui presidente de la República, se entiende que yo sé lo que está pasando, yo sé lo que están pensando algunas autoridades militares y policiales, estoy al tanto de todo”, expuso.
Dijo que no quisiera que se repitiera la experiencia de las elecciones del año 2010, en las que, según dijo, días previos a los comicios apresaron a algunas personas.
Declaró que tiene la información de que “ellos quieren chantajear; que midan bien sus pasos, al presidente de la República que mida bien sus pasos; nosotros no vamos a aceptar chantaje porque las elecciones deben ser limpias y transparentes”.
Al responder críticas de la esposa del presidente del PRD, Miguel Vargas, Angelita García, escritas en la red social Twitter, Mejía señaló: “El marido fue cuatro años secretario de Obras Públicas, una pesadilla”.
Mejía acudió acompañado del jefe de su campaña en el Distrito Nacional y coordinador de la actividad, David Collado, y fue recibido en la iglesia Santa Ana, de Gualey, por el párroco Alejandro Antonio Cabrera y el dirigente comunitario Gilberto Santos.
Tras su intervención, Antonio Faña, quien padece impedimentos psicomotores, preguntó al ex mandatario qué haría para ayudar a las personas con sus condiciones, a lo que éste respondió que le brindará protección para que tengan su casa y de qué vivir.
El candidato del PRD sostuvo que el PLD quiere confundir a la población diciendo que si gana va a quitar la Tarjeta Solidaridad, lo que negó, y de inmediato manifestó que quien la va a quitar es el gobierno porque la ha aumentado en la presente campaña electoral para reducirla en dos meses.
Aseguró que tiene un compromiso con el país de rescatar la moralidad ante el “saqueo” que a su entender se está dando desde el Estado, al tiempo que advirtió que nadie le hará cambiar su forma de decir las cosas como las ve y las piensa ante la actitud del gobierno.
Acusó al vicepresidente Rafael Alburquerque de ser un “sonso”, y recordó que cuando dirigió el gobierno obtuvo fondos de Suiza para sanear la rivera del río Ozama, pero encontró oposición y dedicó los fondos a otros proyectos.



