Una peligrosa banda dirigida desde la cárcel La Victoria por un recluso condenado a 30 años, a cuyos integrantes se les atribuye haber obtenido grandes ganancias al engañar ciudadanos a los que realizaban llamadas telefónicas para alertarlos de accidentes falsos en el que estaban involucrados algún familiar, y que para resolver la situación debían entregar prendas, laptop y dinero en efectivo.
Ya es común en el país que los reclusos encabecen bandas desde las diferentes penitenciarías con las cuales comenten crímenes contra ciudadanos.
Según la Policía, las estafas de este último caso eran materializadas, además, mediante la modalidad de hacer creer a las víctimas que habían sido ganadores de supuestos concursos, y que para obtener el premio debían desembolsar determinada cantidad de dinero.
Dijo que los detenidos son Alejandro Feliz Soto (Bombon y/o El Topo), Gissel Lachapell (Jeimi), Isabel Esmirna Urbán Ramírez, (Sugey) y Maritza Feliz, quienes operaban en coordinación con el recluso Ernesto Alcántara Martínez (Capital), quien cumple una condena de 30 años en La Victoria. Este último es concubino de María Alejandra Pérez Feliz, quien también formaba parte de la banda, pero se encuentra prófuga.
La institución del orden explicó que el grupo logró sustraer mediante engaño computadoras, prendas preciosas y una caja fuerte de la vivienda de la señora Luisa Morillo, cuando engañaron a la doméstica diciéndole que ésta habría sufrido un accidente.
También llamaron a la casa del señor Romel Jael Germán y al hablar con su hija menor de edad y la doméstica, hicieron creer que éste había tenido un accidente y matado a una niña, por lo que le pidieron que buscaran en la habitación dinero en efectivo, o prendas preciosas, para ayudarlo a obtener su libertad.
Al no encontrar dinero las víctimas del engaño buscaron una laptop, seis pasaportes dominicanos con visa norteamericana, lo cual la doméstica entregó a un desconocido en la calle Américo Lugo.
La Policía estableció que Bombón y/o El Topo es la persona que recibe los artículos y Jeimi es quien se encarga de quemar todos los documentos, tales como pasaportes y matriculas, entre otros, para no dejar evidencia.
En tanto que Sugey se encargaba de ocultas los electrodomésticos y las computadoras Laptops, para luego venderlas, mientras que Maritza es la propietaria de la casa donde los miembros de la banda se reparte el dinero obtenido fruto de los engaños. Diariolibre.com.




