
Por Colombo
Ahora sí, estamos atrapados y sin salida. Y no me refiero a éste o aquél candidato o candidote. Lo que se me ocurre pensar, con una decepción que no tiene medida, es que para estos señores la República Dominicana (la misma de aquellos hombres del tan remoto pasado) es un juego de cerrados aposentos con una sola premisa: "Después de mi, que todo se lo lleve el diablo". (Y aunque un voto ciudadano sea cosa de poca importancia, he decidido que cuando me entreguen las boletas haré con una un barquito y con la otra una chichigua).




0 comentarios:
Publicar un comentario