El insólito caso ocurrió en Dajabón.
El niño era hijo de Yajaira Contreras, de 18 años, y el agricultor Dionicio Ogando, de 32, residentes en el barrio Abanico, de esta ciudad, quienes sepultaron el cuerpo y de inmediato emprendieron la huida.
En el destacamento de policía de Dajabón no tenían conocimiento del hecho, pero tan pronto fueron unformados, iniciaron una investigación. JHONNY TRINIDAD/ALMOMENTO



