Le ordenó a un tipo que estaba en la finca, que la violara y luego la arrastró hasta la calle, herida, torturada y desnuda. Las lesiones fueron de tal naturaleza, que se habló de la posibilidad de extirparle un seno
SANTIAGO, República Dominicana.-Mañana martes, 17 de Junio, el Primer Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago, presidido por la jueza Annelis Torres e integrado, además, por los jueces José de Asís Burgos y Sergio Furcal, deberá pronunciar su veredicto en torno al intento de asesinato contra el abogado Jordi Veras.
Según las pruebas presentadas ante la justicia y ante el país, el crimen fue ordenado, recurriendo a sicarios, por Adriano Román, un criminal convicto y ricachón, con un copioso prontuario delictivo, excepcionalmente ecléctico.
Su curriculum incluye desde reiteradas acusaciones de pederastia, violaciones, tiroteos, incendios intencionales, torturas, órdenes de asesinato, contratación de sicarios, asociación de malhechores, ataque con ácido del diablo e intento de electrocutar a un hermano, acosos y amenazas.
Esto, sin mencionar los procedimientos con los que se agencia la impunidad y convierte en obsequiosa servidumbre, a los oficiales de la policía encargados de vigilarlo, para que siga repitiendo sus atrocidades.
Los capítulos de la macabra historia revelan toda una vida de truculencias, que se remonta, incluso, a cuando era niño y se dedicaba a pasatiempos al estilo de despanzurrar gatos, perros y aves, por el placer de ver los estertores de la agonía.
La longitud exacta de su rosario de crímenes es desconocida, como desconocida es la magnitud de la chorrera de impunidades con que la propia justicia y la sociedad, tan condescendiente con quien tiene cuartos, han prohijado sus espeluznantes hazañas.
Ya en la finca, Adriano encañonó a doña Miguelina con un arma, la ató y la sometió a golpes y torturas que la justicia y la sociedad conocen parcialmente: armado de un alicate golpeó, hirió, retorció y lastimó los senos y otras partes del cuerpo de la madre de sus cuatro hijos























